De aguas incomparables y de grandes paisajes casi de ensueño, San Javier se transforma en el lugar elegido para pasar sus fines de semanas o bién sus vacaciones.

La espectacularidad de sus islas, lagunas y bañados convierten a este paraje en un lugar ideal para la pesca, caza, safari fotográfico y el ecoturismo.

Su rica historia se remonta apenas pasado 1700 y culmina con la reducción que estuvo a cargo de la Orden de los Mercedarios hasta 1808 y, a partir de 1812 se hacen cargo los Padres Franciscanos. En 1864 llega a San Javier el padre Hermete Constanzi, para organizar y luchar por lo derecho del pueblo.

El río San Javier, acampaña en su recorrido y hace que la ciudad regale una vista impresionante, convirtiéndola en un destino turístico atractivo.


Su balneario, un sinnúmero de actividades y todos los servicios al turista, hacen de San Javier un centro turístico simplemente seductor.



 

Iglesia San Francisco Javier

Construido integramente por los aborígenes, el templo de la Parroquia San Francisco Javier.

Monumento al Pueblo Mocoví

Emplazado a la entrada de la ciudad, en la intersección de Avenida Teófilo Madrejón y Ruta Provincial Nº 1 y construido totalmente en madera.

Museo Parroquial San Javier

Resguardo alfarería precolombina y mocoví hallada en la zona de islas.
También podemos encontrar en su mayoría de utensilios donados por los lugareños, instrumentos musicales y fotografías .

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